En plena época de carnaval, el ambiente se encuentra colapsado de disfraces, máscaras y todo tipo de indumentaria y complementos con la que transformarnos durante unos días. Unas veces es sólo fachada, otras la interpretación del personaje transforma al disfrazado, pero en todos los casos es una oportunidad única para dejar la vergüenza y los complejos aparcados unas horas y disfrutar de la desinhibición y la  “invisibilidad” que los atuendos nos regalan.

De pequeña no fui muy carnavalera, sin embargo de mayor descubrí la diversión que envuelve el carnaval: elegir la caracterización, reunir los materiales, elaborar los patrones, transformar la idea en realidad, probar, ajustar disfraces…, son lo mejor del proceso y que acaban dándote el empujón final para tener la “desvergüenza” de ir por la calle como lo que no eres… Luego en la calle todo es diversión y alegría, porque si superas la fase en la que te cruzas con el vecino en el ascensor que te echa esa miradita de arriba a abajo y pones el pie en la calle- en la que casualmente no hay nadie disfrazado, es seguro que cuando llegas a la rúa te sientes como en casa y te dejas llevar por la música, las lentejuelas y el alboroto y bailas y cantas y disfrutas con los que como tú se lo están pasando ¡tan bien!…

Este año la diversión ha surgido de la ilusión de nuestra pequeña, a quien le hacía mucha gracia ir disfrazada de…¿a que no adivináis?… princesa escandinava con poderes sobre el hielo…. pues eso Frozen, así que desde hace unas semanas que compramos las telas necesarias y a base de unas cuantas medidas, y paciencia al final el disfraz de Frozen está acabado!…ahora a ver si se lo quiere poner que una vez hecho mucho interés por ponérselo no ha tenido…

Así que para pasar la timidez de las primeras horas y conseguir que se pusiera el disfraz he empezado a enseñarle mis pelucas de otros carnavales… y la final me he visto rescatando un viejo disfraz de elfa, que a pesar de mi estado ha conseguido entrar y ya más convencida nos hemos preparado para disfrutar de lo lindo de las carrozas, la música, los caramelos, pero sobre todo del confeti… Ha sido una mañana estupenda… con sabor a alegría, ilusión y mucho, mucho cariño…

¿y vosotros? ¿habéis disfrutado del carnaval?

Feliz semana